10 millones de dólares para el ajedrez: la plataforma de Timur Turlov para las elecciones presidenciales de la FIDE
10 millones de dólares para el ajedrez: los principales puntos del programa de Timur Turlov antes de las elecciones a la presidencia de la FIDE
El 26 de septiembre, los delegados reunidos en Samarcanda decidirán quién estará al frente de la Federación Internacional de Ajedrez (FIDE) durante el próximo mandato. Uno de los candidatos es Timur Turlov, presidente de la Federación de Ajedrez de Kazajistán y empresario. Se presenta a las elecciones junto al cinco veces campeón del mundo Viswanathan Anand, candidato a la vicepresidencia.
Un día antes de la votación, Turlov presentó nuevos compromisos financieros y afirmó que el programa de desarrollo del ajedrez que propone superará los 10 millones de dólares en total. La propuesta va mucho más allá de la financiación directa de torneos. En el centro del programa están el apoyo a las federaciones nacionales, la transformación digital, la educación, el desarrollo de los medios de comunicación y la creación de un ecosistema mundial del ajedrez más sostenible.
Más de 10 millones de dólares: ¿en qué se invertirán los recursos?
El componente financiero se ha convertido en uno de los elementos más visibles de la campaña electoral de Turlov.
Según la propuesta presentada, alrededor de 7 millones de dólares se destinarían a un fondo de desarrollo. Los recursos se utilizarían para organizar torneos, financiar los viajes de los jugadores, formar árbitros y entrenadores, apoyar el trabajo de los empleados de las federaciones nacionales, así como desarrollar proyectos de marketing y comunicación.
Otros 1,5 millones de dólares al año se destinarían a un área específica relacionada con los medios de comunicación. El objetivo sería ayudar a las federaciones nacionales a desarrollar sus relaciones con los medios, formar especialistas en comunicación y presentar los proyectos de ajedrez a una audiencia más amplia. Según Turlov, el volumen total de financiación propuesto superará los 10 millones de dólares.
Al mismo tiempo, la propuesta no contempla únicamente una inyección financiera puntual. Turlov sostiene que las inversiones iniciales deberían poner en marcha proyectos capaces de generar sus propias fuentes de ingresos con el tiempo y reducir la dependencia de un único inversor.
¿Por qué la financiación se ha convertido en el centro de la campaña?
El apoyo financiero es uno de los principales temas de la campaña electoral de Turlov.
Durante el debate presidencial del 9 de septiembre, ya había propuesto aumentar el fondo de desarrollo de la FIDE hasta superar los 6 millones de dólares. En aquel momento, los recursos estaban destinados a torneos, formación de árbitros y entrenadores, viajes internacionales de los jugadores, apoyo a las federaciones nacionales, así como marketing y comunicación.
La propuesta más reciente amplía considerablemente estos compromisos.
El planteamiento de Turlov parte de la idea de que la FIDE necesita recursos adicionales para acelerar su desarrollo, al mismo tiempo que diversifica sus futuras fuentes de ingresos. Entre las posibles vías menciona patrocinadores internacionales, derechos de propiedad intelectual y asociaciones con empresas tecnológicas.
De organismo rector a plataforma mundial de servicios
Una de las principales ideas del programa de Turlov es replantear el papel de la FIDE.
La federación no debería limitarse a organizar las principales competiciones y ejercer como organismo rector mundial del ajedrez, sino convertirse también en una plataforma de servicios para las federaciones nacionales.
El programa contempla reforzar el equipo central de la FIDE con especialistas en medios de comunicación, comunicación y gestión de proyectos internacionales. Las federaciones con recursos limitados tendrían acceso a programas educativos, asesoramiento y apoyo organizativo.
Otra prioridad sería ayudar a las federaciones nacionales a desarrollar relaciones con gobiernos, empresas, medios de comunicación y posibles socios comerciales.
Transformación digital: una cuenta de ajedrez unificada
Otro de los ejes importantes del programa es la transformación digital.
Turlov propone crear una cuenta digital única de la FIDE que reúna las clasificaciones de los jugadores, las competiciones en línea y las oportunidades educativas en una sola plataforma.
También se contempla desarrollar herramientas digitales modernas para las federaciones nacionales, con el objetivo de organizar los torneos de manera más eficiente. La inteligencia artificial debería desempeñar un papel importante en el análisis de partidas, la preparación de jugadores y entrenadores, la organización de competiciones y la detección de posibles infracciones.
La propuesta forma parte de una visión más amplia de Turlov sobre el desarrollo de la industria del ajedrez.
En abril de 2026, Freedom Holding, empresa dirigida por Turlov, adquirió ChessBase. La compañía anunció planes para invertir alrededor de 5 millones de euros en el desarrollo de la plataforma y en la integración de diferentes servicios de ajedrez dentro de un ecosistema digital unificado.
Ajedrez en las escuelas
La educación es otro de los ejes importantes del programa.
Turlov propone ampliar la presencia del ajedrez en los sistemas educativos nacionales y crear oportunidades para que los niños puedan practicar este deporte independientemente del país en el que vivan o de su situación económica.
Kazajistán se presenta como un ejemplo de este enfoque. Según los materiales sobre la actividad de Turlov, el programa «Ajedrez en la Educación» en el país ha llegado a más de 1.500 escuelas y unos 60.000 niños, mientras que aproximadamente 2.800 profesores han recibido formación específica.
La International School Chess Federation también desempeña un papel importante en esta estrategia. La organización, presidida por Turlov, desarrolla un sistema internacional de competiciones escolares de ajedrez y reúne a escuelas y jóvenes ajedrecistas de diferentes países.
Apoyo a los ajedrecistas profesionales
El programa también incluye un bloque específico dedicado a los jugadores profesionales.
Turlov propone desarrollar el marketing deportivo, mejorar las condiciones de participación de los ajedrecistas en las competiciones internacionales y establecer un diálogo permanente entre los jugadores y la FIDE.
El ciclo del Campeonato Mundial recibe una atención especial. La propuesta busca hacer que el sistema de clasificación sea más previsible y que el calendario internacional de ajedrez se publique con al menos dos años de antelación. Esto permitiría a jugadores, federaciones y organizadores planificar con mayor tiempo la preparación y la financiación.
El ajedrez clásico seguiría siendo la disciplina central, mientras que el rápido y el blitz se consideran herramientas importantes para atraer a nuevas audiencias y ampliar la popularidad internacional del ajedrez.
Ajedrez femenino y accesibilidad
El ajedrez femenino ocupa una sección específica del programa.
Entre las propuestas figuran un calendario de competiciones más estable, programas de mentoría, mayores oportunidades de formación para entrenadoras y dirigentes, así como una mayor representación de mujeres en los órganos de gestión y las estructuras de trabajo de la FIDE.
Otras iniciativas están dirigidas a personas con discapacidad, personas mayores y refugiados. También se propone ampliar el uso del ajedrez en escuelas, hospitales y otras instituciones sociales.
De esta manera, el concepto presentado va más allá del deporte profesional y considera el ajedrez también como una herramienta educativa y social.
Kazajistán como ejemplo
Para Turlov, las elecciones a la presidencia de la FIDE no representan un punto de partida desde cero.
Lleva tres años al frente de la Federación de Ajedrez de Kazajistán. Según los datos presentados en su programa y publicados por fuentes kazajas y rusas, empresas vinculadas a su grupo han invertido alrededor de 30 millones de dólares en el desarrollo del ajedrez en Kazajistán. Los recursos se han destinado, entre otras áreas, a las selecciones nacionales, programas infantiles, viajes internacionales y organización de competiciones.
Entre 2023 y 2025, el número de torneos registrados en bases de datos internacionales habría aumentado, según los datos presentados, de 1.538 a 3.853, mientras que el número de medallas obtenidas en competiciones internacionales oficiales pasó de 126 a 162.
Uno de los resultados más destacados fue la medalla de plata del equipo femenino de Kazajistán en la Olimpiada de Ajedrez.
Ahora, Turlov propone trasladar esta experiencia al ámbito internacional a través de la FIDE.
Más que un programa de 10 millones de dólares
Aunque el paquete financiero ha recibido gran parte de la atención, el concepto general es mucho más amplio.
El programa de Turlov se centra en cuatro áreas interconectadas: transformación digital, ajedrez en la educación, sostenibilidad financiera y desarrollo institucional de la FIDE.
Uno de los principios centrales es pasar de un modelo en el que determinados proyectos dependen en gran medida de grandes inversiones privadas a un sistema capaz de generar fuentes de ingresos estables a largo plazo.
En este contexto, los 10 millones de dólares propuestos se presentan como un recurso inicial para impulsar cambios más amplios, y no como un objetivo final.
¿Qué decidirá la votación en Samarcanda?
Las elecciones a la presidencia de la FIDE se celebrarán el 26 de septiembre de 2026 en Samarcanda.
En el momento de la publicación, Turlov es uno de los candidatos a la presidencia. Viswanathan Anand se presenta junto a él como candidato a la vicepresidencia.
La decisión final, sin embargo, corresponderá a los delegados de la Asamblea General de la FIDE. En esta etapa es posible analizar las propuestas del candidato y la estrategia que plantea, pero no anticipar hasta qué punto el programa será finalmente implementado.
La cuestión central de las elecciones será cómo convertir las inversiones adicionales, las innovaciones digitales y los proyectos educativos en un sistema sostenible a largo plazo para el desarrollo del ajedrez en todo el mundo.
Si el programa de Turlov recibe el respaldo de los delegados, la FIDE tendrá por delante una tarea de gran alcance: no solo invertir los millones propuestos, sino también demostrar que esos recursos pueden contribuir a crear una infraestructura sostenible a largo plazo para los jugadores, las federaciones nacionales y millones de aficionados al ajedrez en todo el mundo.