Preparativos para los Campeonatos Mundiales de la FIDE 2028–2029: Convocatoria de candidaturas
En vísperas de los Campeonatos Mundiales de la FIDE 2028–2029: comienza la disputa por el derecho a ser sede
¿Qué ocurre primero: el primer movimiento en el tablero del Campeonato Mundial o la batalla por el derecho a colocar ese tablero en la propia ciudad?
En el ajedrez, la respuesta está lejos de ser obvia.
Mientras los aficionados ya debaten sobre los posibles candidatos a los futuros títulos mundiales, los organizadores realizan sus propias jugadas. Y, en ocasiones, esas jugadas requieren tanta precisión y cálculo como una posición extremadamente compleja en el medio juego. En agosto de 2026, la FIDE abrió oficialmente el proceso de candidaturas para albergar toda una serie de Campeonatos Mundiales en 2028 y 2029. Ahora, las federaciones nacionales tendrán que demostrar que su país, su ciudad y su equipo organizador son capaces de convertir un torneo de una simple línea en el calendario en un verdadero gran acontecimiento deportivo internacional.
El tablero todavía está en silencio. Pero la partida ya ha comenzado
El 11 de agosto de 2026, la Comisión de Eventos de la FIDE anunció el inicio del proceso de candidaturas para los Campeonatos Mundiales que se celebrarán en 2028 y 2029.
Y no se trata de un solo torneo. Para 2028 están previstas 14 competiciones mundiales, mientras que en 2029 serán 15. El programa incluye, entre otras, los Campeonatos Mundiales de veteranos y aficionados, competiciones juveniles, Campeonatos Mundiales de ajedrez rápido y blitz, Copas del Mundo en diferentes categorías de edad, el Campeonato Mundial Júnior Sub-20 y competiciones por equipos. En 2029 también se incorporará al programa la Olimpiada Mundial de Ajedrez Juvenil Sub-16.
En otras palabras, la FIDE está abriendo simultáneamente varias oportunidades para posibles organizadores.
Y esto es importante. No basta con encontrar un recinto impresionante y colocar los tableros sobre las mesas. Un Campeonato Mundial moderno requiere una compleja infraestructura internacional: alojamiento para los participantes, transporte, instalaciones de competición, medidas de seguridad, retransmisiones televisivas y en línea, árbitros, equipamiento técnico y una infinidad de detalles más.
El tiempo de los organizadores se está agotando
El plazo oficial para presentar las candidaturas termina el 25 de septiembre de 2026 a las 15:00, hora de Europa Central. Las federaciones nacionales también pueden, hasta el 10 de septiembre, presentar una manifestación preliminar y no vinculante de interés por albergar determinadas competiciones.
Así surge una situación interesante, que recuerda bastante a una partida de ajedrez.
Primero se puede hacer una jugada prudente: manifestar interés. Después, si se toma la decisión de participar en la disputa, llega el verdadero desafío: preparar una candidatura completa.
La FIDE también deja claro a los posibles organizadores que los documentos presentados deben cumplir los reglamentos vigentes. La responsabilidad de garantizar el cumplimiento de todos los requisitos corresponde a la federación que presenta la candidatura.
El entusiasmo, por sí solo, no será suficiente.
Se necesita una preparación seria.
Por qué una candidatura es mucho más que una simple carta
La organización de un Campeonato Mundial siempre ha sido una competición dentro de otra competición.
Sobre el tablero, los jugadores intentan demostrar que su estrategia es más fuerte. Fuera de él, las ciudades y las federaciones hacen, esencialmente, lo mismo.
Una puede ofrecer un estadio moderno.
Otra puede contar con un sólido respaldo gubernamental.
Una tercera puede destacar por su excelente logística y su desarrollada infraestructura turística.
Otra puede apostar por la historia ajedrecística y la atmósfera única de su ciudad.
Pero la candidatura más ruidosa o espectacular no necesariamente será la ganadora.
La FIDE evalúa la propuesta en su conjunto. Los reglamentos de organización también contemplan la evaluación de las candidaturas, procedimientos adicionales y, si fuera necesario, una nueva etapa de selección. Al mismo tiempo, la FIDE se reserva el derecho de rechazar todas las candidaturas si estas no cumplen los requisitos necesarios.
Este es un punto fundamental.
Un organizador no puede limitarse a decir:
«Queremos albergar el Campeonato Mundial».
Tiene que responder a una pregunta mucho más difícil:
«¿Por qué somos nosotros quienes podemos organizarlo mejor que todos los demás?»
2028 puede convertirse en una prueba de ambición
La distribución de las competiciones resulta especialmente interesante.
La campaña de candidaturas para 2028 incluye grandes torneos juveniles, además de los Campeonatos Mundiales de veteranos, aficionados y jugadores menores de 20 años. También forman parte del programa las competiciones de ajedrez rápido y blitz, las Copas del Mundo y los torneos por equipos.
De esta manera, las diferentes federaciones de ajedrez tienen la oportunidad de elegir su propia estrategia.
Para un país, un Campeonato Mundial Juvenil puede ser la opción más lógica, con especial énfasis en el desarrollo del ajedrez entre niños y adolescentes.
Para otro, un Campeonato Mundial de Veteranos puede resultar especialmente atractivo, ya que podría reunir a una gran comunidad internacional de jugadores.
Un tercer candidato puede intentar conseguir varias competiciones relacionadas y convertirlas en un gran festival de ajedrez.
Es precisamente aquí donde comienza la verdadera competencia de ideas.
¿Qué ocurre después de presentar las candidaturas?
Aquí la historia se vuelve todavía más interesante.
Una vez finalizado el plazo de presentación de candidaturas, la partida abandona el tablero y pasa al terreno organizativo. Los organizadores y la FIDE comienzan a evaluar las propuestas presentadas. El reglamento contempla diferentes etapas de evaluación, inspecciones y, finalmente, la selección de los organizadores ganadores.
Por lo tanto, el plazo de septiembre está muy lejos de ser la línea de meta.
Es simplemente el momento en que se cierra la puerta a nuevos participantes.
Después comienza quizá la parte más interesante: la comparación de las candidaturas.
Será entonces cuando quede claro quién se ha preparado realmente y quién se ha apoyado principalmente en una presentación atractiva.
Y ahora llega el giro inesperado
Mientras el mundo sigue los campeonatos, las Copas del Mundo y los nombres de las futuras estrellas del ajedrez, una de las partidas más importantes de 2028–2029 comenzará mucho antes de la primera ronda.
No se disputará sobre 64 casillas.
Su tablero será el mapa del mundo.
Sobre él se moverán ciudades, federaciones, organizadores, patrocinadores y comunidades ajedrecísticas enteras. Algunos harán su jugada demasiado pronto. Otros esperarán. Y algunos intentarán sorprender a la FIDE con una propuesta difícil de olvidar.
Detrás de todo esto se esconde un hermoso principio del ajedrez:
La jugada más fuerte no siempre es la más espectacular.
A veces, la victoria comienza cuando eres el primero en comprender correctamente la posición.
Precisamente ese tipo de posición está tomando forma ahora en torno a los Campeonatos Mundiales de la FIDE de 2028 y 2029.
El 25 de septiembre de 2026, el reloj se detendrá para la presentación de nuevas candidaturas.
Pero la verdadera partida apenas estará comenzando.
Porque, unos años después, los espectadores verán a los jugadores sentados frente a frente y pensarán que es allí, ante el tablero, donde ocurre la acción principal.
Los organizadores que logren superar con éxito el actual proceso de selección sabrán que no es así.
Un Campeonato Mundial comienza mucho antes del primer movimiento.