La Comisión de la FIDE traza la hoja de ruta para el desarrollo del ajedrez femenino
La Comisión de Ajedrez Femenino de la FIDE define las vías para el desarrollo, el progreso y el futuro del ajedrez femenino
Hoy, el ajedrez femenino ya no se reduce únicamente al número de mujeres que participan en torneos. Cada vez se presta más atención a las oportunidades que las mujeres encuentran dentro del ecosistema del ajedrez, a la seguridad del entorno y a las vías profesionales que se abren para ellas más allá del tablero.
Estos temas estuvieron en el centro de la reunión de la Comisión de Ajedrez Femenino de la FIDE (WOM), celebrada el 22 de septiembre de 2026 en Samarcanda, en el marco de la 46.ª Olimpiada de Ajedrez. La reunión llevó por título “Beyond the Board: Women, Innovation and the Business of Chess” —“Más allá del tablero: mujeres, innovación y el negocio del ajedrez”.
De la participación a una representación plena en el ajedrez
Una de las principales ideas de la reunión fue ampliar la comprensión sobre el papel de las mujeres en el ajedrez.
La cuestión no se limita a las jugadoras profesionales. Las mujeres también trabajan como entrenadoras, árbitras, organizadoras, periodistas, comentaristas, educadoras, creadoras de contenido, emprendedoras y dirigentes de organizaciones ajedrecísticas.
La vicepresidenta de la FIDE, Dana Reizniece-Ozola, destacó que el objetivo es reforzar la representación de las mujeres en todos estos ámbitos. De este modo, el desarrollo del ajedrez femenino se entiende como un proceso integral, y no simplemente como un intento de aumentar el número de mujeres que participan en competiciones.
Este enfoque adquiere cada vez más importancia a medida que el ajedrez se convierte en una industria profesional más amplia que combina deporte, educación, tecnología, medios de comunicación y negocios.
Los datos ayudan a comprender la realidad
Una de las herramientas para evaluar esta situación es el Women in Chess Representation, Participation and Development Survey, una encuesta mundial lanzada por la Comisión en agosto de 2026.
Su objetivo es obtener una visión más completa de la participación de las mujeres en el ajedrez, incluyendo las oportunidades de desarrollo profesional, las barreras existentes y las experiencias de mujeres en diferentes niveles, desde principiantes hasta profesionales y dirigentes de organizaciones ajedrecísticas.
Este trabajo se complementa con el Gender Equality in Chess Index 2026 (GECI).
Según los datos publicados, el estudio abarcó 119 federaciones de ajedrez, que representan aproximadamente al 95 % de todos los jugadores. De los 1.446.605 jugadores activos de la FIDE, 238.716 son mujeres, lo que equivale aproximadamente al 16,5 %. El valor medio del índice GECI fue de 61,5 puntos, 2,1 puntos más que en 2023.
Estas cifras permiten evaluar no solo el nivel actual de participación de las mujeres, sino también la evolución de la situación en diferentes países.
La seguridad se convierte en una de las principales prioridades
Sin embargo, aumentar el número de mujeres participantes no resuelve por sí solo todos los problemas.
Uno de los temas más importantes de la reunión fue la creación de un entorno seguro para mujeres y niñas. La presidenta de la WOM, Tris-Ann Richards, presentó los resultados de un estudio mundial. Según los datos presentados por la Comisión, dos de cada cinco encuestadas afirmaron haber sufrido acoso sexual en el entorno del ajedrez, tres cuartas partes señalaron haber experimentado discriminación o acoso, y casi la mitad había considerado abandonar el ajedrez.
La Comisión apuesta por establecer procedimientos más claros para responder a este tipo de situaciones. Entre las medidas propuestas figuran la formación de árbitros y entrenadores en materia de seguridad, procedimientos independientes de investigación y acceso a información clara sobre los mecanismos para presentar denuncias directamente en los torneos.
De este modo, el debate sobre el futuro del ajedrez femenino no se limita a la pregunta “¿Cómo atraer a más mujeres al ajedrez?”, sino que también plantea una cuestión fundamental: “¿Cómo crear un entorno en el que quieran permanecer en el ajedrez?”
ChessMom: apoyo a las jugadoras que son madres
Otra área importante del trabajo de la WOM está relacionada con la conciliación entre la carrera profesional y la vida familiar.
El proyecto ChessMom se puso en marcha como iniciativa piloto en la Olimpiada de Ajedrez de 2024 en Budapest. Su objetivo es ayudar a las jugadoras con hijos pequeños a continuar compitiendo al más alto nivel.
En 2026, el programa se amplió. Mientras que en 2024 estaba dirigido a madres con hijos menores de un año, en Samarcanda los criterios se ampliaron para incluir a niños de hasta dos años. Al mismo tiempo, el número de participantes aumentó de cinco a doce.
Esto demuestra otro aspecto importante del desarrollo del ajedrez femenino: crear condiciones en las que la maternidad no tenga que significar necesariamente una interrupción o el final de una carrera deportiva.
El ajedrez como espacio para el desarrollo profesional
Una parte importante de la reunión estuvo dedicada a las oportunidades que van más allá de la competición sobre el tablero.
La WIM Fiona Steil-Antoni habló sobre su transición de la carrera como jugadora de ajedrez al trabajo como emprendedora, comentarista y presentadora. Sagar Shah presentó su visión sobre el desarrollo de la industria del ajedrez, las inversiones y las nuevas oportunidades de negocio.
También se debatieron los contenidos digitales, el streaming, la marca personal, la educación y otras áreas en las que el ajedrez puede generar oportunidades profesionales.
Como resultado, la carrera ajedrecística se entiende cada vez menos como una única trayectoria de “jugadora — torneo — rating Elo”. El ecosistema moderno del ajedrez ofrece muchos otros caminos profesionales.
De las iniciativas locales a un sistema global
La Comisión también presentó actualizaciones sobre una serie de proyectos, entre ellos Queens and Princesses Festival, ChessMom, Chess for Protection, Chess Marathon y Chess4All.
Un lugar especial lo ocupa Chess for Protection, una iniciativa conjunta de la FIDE y ACNUR destinada a apoyar a personas desplazadas mediante el ajedrez. El proyecto comenzó en 2021 y, en 2026, sus participantes tuvieron la oportunidad de llegar al escenario internacional como integrantes de equipos masculino y femenino organizados en la Olimpiada de Samarcanda.
Estos programas demuestran que el desarrollo del ajedrez femenino puede estar relacionado con objetivos sociales más amplios: educación, integración, apoyo a las familias y creación de nuevas oportunidades para niños y adultos.
¿Qué le espera al ajedrez femenino en el futuro?
El principal resultado de la reunión de la WOM no se encuentra en un único proyecto, sino en un cambio más amplio en el enfoque del desarrollo del ajedrez femenino.
La Comisión trabaja simultáneamente en varias áreas interrelacionadas:
* aumentar la participación de niñas y mujeres;
* crear un entorno ajedrecístico seguro e inclusivo;
* apoyar a las jugadoras con hijos;
* ampliar las oportunidades profesionales;
* aumentar la presencia de mujeres entre entrenadores, árbitros, organizadores y dirigentes;
* desarrollar el emprendimiento y los proyectos digitales;
* utilizar investigaciones y estadísticas para apoyar la toma de decisiones;
* crear programas a largo plazo capaces de ayudar a las mujeres a permanecer en el ajedrez.
La combinación de estos factores puede definir las próximas vías de desarrollo del ajedrez femenino.
El futuro está más allá del tablero
La reunión de la Comisión de Ajedrez Femenino de la FIDE en Samarcanda mostró hasta qué punto ha cambiado la propia concepción del desarrollo del movimiento femenino en el ajedrez.
Hoy, la cuestión no es únicamente cuántas mujeres participan en los torneos. Más importante es comprender cuántas oportunidades puede ofrecer el ajedrez a las mujeres y hasta qué punto su participación en el ecosistema ajedrecístico puede ser sostenible.
Desde la competición profesional hasta el trabajo como entrenadora, desde el periodismo hasta el emprendimiento, desde la maternidad hasta los puestos de liderazgo, el tablero se ha convertido en solo una parte de un ecosistema mucho más amplio.
El futuro desarrollo del ajedrez femenino no dependerá de un único gran torneo ni de una estrella individual, sino de la capacidad de la comunidad ajedrecística para crear de manera constante oportunidades para las nuevas generaciones de jugadoras, profesionales y líderes.
La reunión de la WOM en Samarcanda fue un paso más en ese camino: de evaluar el progreso ya alcanzado a construir perspectivas concretas para el futuro desarrollo del ajedrez femenino.